Con motivo del Día de la Gastronomía Sostenible, Modula renueva su compromiso con un modelo de crecimiento atento al medio ambiente, a la calidad de vida de las personas y a la valorización del territorio. Un compromiso que también pasa por un espacio cotidiano y compartido: el restaurante corporativo.
En la sede de Salvaterra di Casalgrande, Modula ya cuenta con un restaurante corporativo diseñado para ofrecer a los colaboradores un servicio de calidad, práctico y sostenible. Próximamente, esta atención se extenderá también a la sede de Fiorano Modenese, donde se abrirá un nuevo restaurante corporativo gestionado por Ritmo, una empresa especializada en restauración colectiva y orientada a un enfoque responsable, seguro y sostenible.
Una pausa para el almuerzo más sostenible
El nuevo restaurante corporativo de Fiorano Modenese nace con decisiones de diseño precisas, pensadas para reducir el impacto ambiental y promover comportamientos más conscientes.
Entre las principales iniciativas previstas se encuentran la eliminación completa del plástico, gracias al uso de vajilla de cerámica y dispensadores de bebidas, y la eliminación de los manteles individuales desechables. En su lugar, se introducirán bandejas realizadas con un material lavable a altas temperaturas, para garantizar su higienización y reutilización de forma segura.
Una decisión sencilla, pero concreta, que refleja una visión más amplia: reducir los desperdicios, limitar el uso de materiales de un solo uso y transformar también los pequeños gestos cotidianos en oportunidades de sostenibilidad. Para valorizar aún más esta iniciativa, Modula está evaluando la colocación de un cartel informativo en el punto de recogida de las bandejas, con el fin de compartir con las personas el significado de esta elección y hacerlas parte activa del cambio.
Territorio, calidad y Km 0
La sostenibilidad también pasa por la elección de las materias primas. Por ello, el restaurante corporativo privilegiará principalmente proveedores de Km 0, favoreciendo el vínculo con el territorio y contribuyendo a reducir el impacto relacionado con la logística y el transporte de los alimentos.
Una cadena de suministro más cercana significa también mayor atención a la frescura, la trazabilidad y la calidad de los productos. Valores que Modula reconoce como parte integrante del bienestar corporativo y que Ritmo impulsa mediante sistemas de gestión certificados, controles constantes y procedimientos dedicados a la seguridad alimentaria.
Lucha contra el desperdicio y valor social
La atención a la gastronomía sostenible no se refiere únicamente a lo que llega al plato, sino también a todo lo que ocurre antes y después del servicio.
Ritmo aplica un modelo de organización interna diseñado para limitar los desperdicios ya desde las fases de compra y producción, con el objetivo de evitar los excesos antes de que se produzcan. Además, colabora desde hace años con Last Minute Market, sociedad spin-off acreditada de la Universidad de Bolonia comprometida con la recuperación de excedentes alimentarios.
También para el nuevo restaurante Modula de Fiorano Modenese se evaluará la posibilidad de activar la recogida de las sobras con Last Minute Market, en función de los volúmenes efectivos del servicio una vez puesto en marcha. Una oportunidad que podría generar impactos positivos no solo a nivel ambiental, sino también económico y social, destinando posibles excedentes a entidades locales.
Modula y Ritmo, parte del cambio
Con Ritmo, Modula comparte un método de trabajo orientado a la atención al medio ambiente, la lucha contra el desperdicio y el apoyo a iniciativas con valor social.
El enfoque de Ritmo se basa en algunas decisiones concretas: eliminación progresiva de los materiales plásticos, uso de soluciones ecosostenibles, recogida selectiva cuidadosa y empleo de productos de higiene con menor impacto ambiental. A esto se suma una fuerte orientación a la calidad, desde la selección de las materias primas hasta la preparación de los alimentos, pasando por la conservación y el servicio de los platos.
Cada fase se supervisa mediante un Sistema de Autocontrol que garantiza la seguridad alimentaria y la trazabilidad de los productos. Además, un sistema interno de trazabilidad permite identificar rápidamente posibles productos o materias primas no conformes, contribuyendo a la preparación de platos sabrosos, nutritivos y altamente controlados.
La sostenibilidad se construye cada día
Para Modula, hablar de gastronomía sostenible significa mirar la alimentación como un elemento capaz de unir bienestar, responsabilidad y cultura corporativa.
Desde la reducción del plástico hasta la elección de proveedores locales, desde la lucha contra el desperdicio hasta la valorización de la calidad, cada decisión contribuye a construir un entorno de trabajo más consciente y atento al futuro.
Con motivo del Día de la Gastronomía Sostenible, Modula confirma así su compromiso: promover decisiones concretas, también en la vida cotidiana, para generar valor para las personas, para el territorio y para el medio ambiente.



